Acerca de las disputas

Cuando alguien intentaba generar una disputa con el doctor Ironside acerca de una cuestión de poca importancia sobre la que había predicado, contestaba: “Bien, querido hermano, cuando lleguemos al cielo, uno de los dos habrá estado equivocado, y quizá seré yo”. Este espíritu ponía fin a todas las discusiones.

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